Alimentos prohibidos para mi westie

Existen algunos alimentos que no deberían comer nuestro West Highland White Terrier. La lista puede ser relativamente extensa, pero me voy a centrar en unos pocos que hasta donde llegan mis investigaciones, pueden llegar a ser muy peligrosos.

En primer lugar hay que entender que los perros tienen un metabolismo diferente al del humano. Esto hay que tenerlo muy en cuenta, ya que algunas sustancias que podemos comer sin problemas, a nuestro westy le pueden traer consecuencias desagradables. Además, hay que tener en cuenta las cantidades que ingieren. Por hacer un listado de lo más común:

Alimentos que no debe comer un westy

  • Cebolla: Contiene tiosulfato. Este compuesto, si es ingerido por perros o gatos, les puede causar anemia hemolítica (los glóbulos rojos se van deshaciendo por el cuerpo). Al principio, el perro podría tener diarrea y vómitos. Posteriormente se puede colorar la orina por los glóbulos rojos. Además, la respiración puede ser mucho más costosa, debido a esta bajada de glóbulos rojos. Estos síntomas aparecen días después de haber consumido la cebolla (cruda o cocinada). Esto puede ocurrir si nuestro westie ha consumido más de medio kilo de cebolla o cantidades pequeñas en sucesivos días.
  • Ajo: El ajo también contiene trisulfato, pero bastante menos tóxico que la cebolla. Además, el ajo tiene propiedades antiparasitarias y antibacterianas. Según mis investigaciones 1 diente de ajo al día, no debería tener contraindicaciones en los perros. Es más, se recomienda utilizarlo con moderación.
  • Chocolate. El agradable chocolate. No sólo el exceso de azúcar en los westies puede ser malo. El chocolate contiene cafeína y teobromina, un diurético y estimulante cardiaco. El ser humano lo puede metabolizar sin problemas, pero los perros no. Un uso excesivo en el westie o cualquier otra raza puede repercutir en arritmias o muertes súbitas, en especial después de hacer ejercicio. Esto puede ocurrir si nuestro westie ha consumido tan solo200 gramosde chocolate puro, así que lo mejor, será evitar darle esas onzas o chocolatinas que a más de uno se le escapan.
  • Nueces de macadamia: No he encontrado el compuesto, pero se ha observado que causa dificultades motoras en los perros, así como debilidad muscular, con temblores, y parálisis en las patas traseras. Con tan solo unas pocas nueces de macadamia pueden aparecer estos síntomas.
  • Nueces: Contienen mucho fósforo y este puede traer problemas en los riñones.
  • Uvas y pasas: Grandes cantidades de uvas y pasas pueden ser mortales en los perros. Los síntomas comienzan con vómitos con restos del fruto, dolor abdominal y al perro se le ve mucho más apagado, dejando de comer, beber y orinar. Hay que tratarlo de manera adecuada ya que la fatal consecuencia es el fallo renal.
  • Xilitol: Es un edulcorante que suele estar en los chicles. El consumo de este compuesto puede producir hipoglucemia (una bajada de azucar en sangre). Esto deja muy apagado a tu westie, pudiendo presentar cuadros de descoordinación y decaimiento. Los síntomas pueden aparecer en tan solo 30 minutos. Yo tengo una westie que le da por comerse todo lo que encuentra y, por desgracia, alguna vez me ha robado los chicles. Hay que andarse con ojo.

Otros alimentos peligrosos para los westies son: cacahuetes, col de Bruselas, bebidas alcohólicas, así como los alimentos con cafeína, como el ya nombrado chocolate, coca cola, café o té.

Cuidado con el exceso de clara de huevo cruda, contienen avidina (una enzima) que puede disminuir la absorción de la biotina (vitamina del grupo B). La biotina es fundamental para proteger la piel de los westies, así como su estado de ánimo. No es cuestión de eliminarlos, pero si de no exceder de 2 huevos crudos semanales (cocinado no presenta este problema).

Además, los perros prácticamente no necesitan sal, ya que pierden una pequeña cantidad al sudar por las almohadillas de las patas. Por tanto, el exceso de sal lo acumulan en el cuerpo y su este puede repercutir en el corazón, en el hígado, puede provocar enfermedades renales o hipertensión arterial.

Además, voy a listar alimentos desaconsejable, como por ejemplo: albaricoques, almendras, espinacas, nuez moscada, melocotones, la patata cruda (cocida va muy bien), setas, tomates, ruibarbo, el azúcar, los dulces

Para todas estos alimentos, hay que tener en cuenta además, que el westie no es un perro especialmente grande.

Por último, si tu westie ha ingerido alguno de estos alimentos, ante todo mantén la calma y consulta a tu veterinario de confianza. La información fundamental que le tendrás que intentar facilitar es la cantidad ingerida.

Además, te recomiendo que leas el artículo “Carne cruda para un westie“.

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10 pautas para alimentar mejor a tu westie

Voy a dejar unos consejos de alimentación, que creo yo tendría en cuenta en cuanto a la alimentación de mi West Highland White Terrier:

  1. Alimenta a tu cachorro de westie con la mejor comida que te puedas permitir. No siempre la marca de pienso más cara tiene por qué ser la mejor, pero al menos intenta dar la alta de gama de una marca de confianza. Que en la etiqueta ponga que está elaborado a base de carne o pescado, será siempre mejor a que esté hecho a base de cenizas de carne o pescado. Existen dietas naturales que no tienen por qué ser mucho más caras, aunque si exigirán mucho más de nosotros.
  2. Tu westie cambia con la edad, y cada edad o estado de salud tiene unas necesidades diferentes. Adapta la dieta a sus necesidades. Si tu perro es un cachorro, dale pienso de cachorros. Si tu perro es muy activo y hace mucho ejercicio, dale un pienso energético. Si tu westie ya es ancianote, dale un pienso especial que cubra sus deficiencias.
  3. Siempre que tenga una vida activa y esté dentro de su peso, puedes ponerle pienso a placer durante todo el día. No obstante, para educar a un cachorro de westy a hacer sus necesidades en la calle, puedes ayudarte dándole una toma unos 30 minutos antes de sacarle a la calle. Esto favorecerá que le puedas premiar por hacer sus necesidades en el sitio adecuado. De esta manera disminuirás la ansiedad del animal por comer.
  4. Si tienes que cambiar de pienso, hazlo progresivamente. Durante el cambio, que como referencia podemos coger una semana, tendremos que observar a nuestro westy: consistencias de las heces, frecuencia de las deposiciones, si bebe más agua, si necesita hacer más veces pipi o la cantidad/volumen de comida ingerida entre otros factores. Además durante el primer mes debemos ver si nuestro westie aumenta o disminuye de peso, ya que puede ser síntoma de un exceso energético, falta de alimento en la nueva alimentación o falta de palatabilidad de la misma (vamos, que no le guste la nueva alimentación). Además en esta raza, durante el primer mes de la nueva alimentación debemos observar cambios en la piel (heridas, eccemas, color, olor; en el lomo, comisuras de la boca, ingles, tripa…), cambio del brillo natural del pelo, incremento de la grasa del pelo, cambios en la pigmentación (decoloración de la nariz, ojos, uñas…). Un buen criador de West Highland White Terrier, que se preocupe por sus cachorros, te facilitará un poco de pienso o al menos la marca que da a sus cachorros, para que puedas hacer el cambio progresivamente.
  5. Si tu westie tiene que tomar algún medicamento, hazlo durante las comidas. Se digerirá mejor y te será más fácil introducírselo. De todos modos, debes observar al perro, ya que, algunos muy listos, son capaces de separar “el objeto extraño” en el recipiente, en la boca o incluso devolverlo. Un buen truco para pastillas, es metérsela en la garganta (pregunta a tu veterinario) y después darles algún premio blando que le guste mucho y se lo coma casi sin masticar.
  6. Evita dar comida y restos de la mesa. Normalmente no suele ser buena para los perros (condimentos, exceso de sal y grasas) y además, puede incluso hacer que rechace su pienso – ¡Con lo rico que está lo que come mi “amito”! –. Por otro lado, si alguna vez lo haces, que sea siempre después de comer, para impedir que tu westie esté toda la comida pidiendo.
  7. Evita dar un exceso de caprichos y premios, ya que suelen ser muy ricos para que el westy los consuma, pero por otro lado, el exceso genera desequilibrio en la dieta. No dar más de una décima parte de caprichos, con respecto a su comida.
  8. Tu westie no debería tomar alimentos que no estés seguro que puede tomarlos. Por ejemplo, el chocolate, las uvas, la cebolla o las nueces pueden ser bastante tóxicos (incluso, algunos en exceso, mortales).
  9. Nunca debe faltar un buen recipiente de agua limpia y fresca, apta para el consumo. Todos hemos visto a un perro bebiendo de un charco de la calle y aunque a priori “no pasa nada”, debemos evitarlo facilitando agua limpia. Si tu westie vive en el campo o lugares dónde haya más charcos, lleva más control sobre la desparasitación. Una buena cantidad de agua es fundamental en dietas a base de pienso seco y sobre todo en verano, momento en el que tu westy puede deshidratarse con facilidad.
  10. Por último y lo más importante, consulta a tu veterinario de confianza sobre los cambios de alimentación que necesites hacer.

Como puedes ver, no son cosas muy complicadas y dentro de una lógica normal de educación de cualquier perro. Tu westie agradecerá algunas normas. Con estos simples consejos, tu West Highland White Terrier estará siempre más sano.

Cuándo hacer el primer trimming a mi westie

Pues yo diría: “Cuanto antes, mejor”. Por supuesto, dependerá de varios factores como la edad y el tipo de pelo. Como no estoy a favor de que un cachorro se separe de su madre antes de los dos meses, no sería descabellado pensar que entre el 2º y 3º mes al cachorro ya se le puede hacer una primera toma de contacto. Hay criadores que te entregan a tu cachorro de westie con su primer trimming hecho.

Cuanto menos cortemos el pelo del cachorro, mejor: siempre arrancado. Así que, en el momento en el que estimes que el pelo está suficientemente largo, será un buen momento para acercarlo a un peluquero de confianza, experto en West Highland White Terrier. También es verdad que no es recomendable esperar demasiado tiempo. Así por ejemplo, como referencia, si el pelo de tu cachorro tiene 3 cm de longitud, puede ser suficiente para hacerle su primer trimming (quiero matizar que el estándar habla de 5 cmde longitud en el pelo de un westy adulto).

Por norma general, un trimming a un cachorro de westy se le hará de manera menos agresiva y por tanto, quitando menos pelo. De esta manera, le iremos sacando varias capas de longitudes distintas de manera progresiva y acostumbrándole a este tipo de peluquería. Esto no significa que el peluquero tarde menos tiempo, ya que con un cachorro hay que ir un poco más despacio y con más paciencia. Por eso, que no te extrañe que te cobre lo mismo que a un adulto: no es infrecuente oír: “Pero si mi cachorro no tiene el mismo pelo que ese westie adulto”, pero la realidad es que el tiempo invertido puede ser parecido.

Al principio, como referencia, puede ser suficiente arreglarlo cada 2 meses (aunque dependerá de la velocidad de crecimiento del pelo de tu cachorro y de si quieres experimentar presentándole a exposiciones caninas).

Un westie con un buen trimming hecho, será el rey o reina del parque.

Peluquería del westie: Trimming y Stripping

Antes de entrar a contar el arreglo del westy hay que conocer el origen de la raza y sus características. De manera resumida, el West Highland White Terrier era un perro de caza, de campo. Un perro valiente que se metía entre zarzas, matorrales, rocas, madrigueras… Además el mismo se quitaba con los dientes o las patas las incómodas semillas silvestres que se le quedaban enredadas en el pelo. En definitiva, era el propio perro quien renovaba su pelo, siendo este arrancado de manera natural. Probablemente esto le ayudó a sacar un manto de pelo duro, fuerte y brillante. En este punto es interesante aportar que no todas las partes del cuerpo del westie estaban expuestas de la misma manera a este arrancado natural, creando diferentes densidades de pelo en su cuerpo.

Como el westie es una raza de pelo duro, cuando un pelo es demasiado lago y ya ha cumplido su misión de protección, debajo del viejo está creciendo otro pelo. Si este pelo no se quita de en medio en el momento adecuado, estará debilitando al pelo que viene detrás. El nuevo intentará empujar al viejo pelo, pero en este proceso hasta que lo consigue sacar, perderá fuerza, vigorosidad, brillo, grosor… En definitiva, con el tiempo irá saliendo un pelo más blando, pomposo y ondulado o incluso rizado.

El “Grooming”, del inglés, hace referencia a la peluquería, arreglo o acicalado en general de cada raza. Dentro del “Grooming” o acicalado del West Highland White Terrier, se encontramos palabras como el “Stripping”, el “Trimming”, “Plucking” o “Blending”; ¡¡Con lo fácil que es decir: córtale el pelo a mi westy!!

El “Stripping” es la técnica que se utiliza en el westy (entre otras razas), en la que el peluquero ayuda a sacar el pelo viejo mediante el arrancado y de esta forma renovarlo de la misma manera que lo haría en el entorno natural. Hay que entender que un Stripping bien hecho no tiene por qué doler a tu westie. No obstante las primeras veces puede ser molesto (al igual que a un cachorro no le gusta que le metan en la bañera…). Por otro lado, también hay que entender que el peluquero tiene que hacer en 2 horas lo que hace el día a día de caza. No obstante, en 2-3 sesiones lo normal es que el westie se haya acostumbrado. En el preparado para exposición, el Stripping para el westie puede ser mucho más agresivo, llegando a vaciar al perro por zonas. Se hará más pronto en las zonas donde tenga que tener más pelo y más tarde en las zonas en las que el pelo tenga que estar más corto. Mediante este arrancado, habrá que esperar entre 3 y 5 semanas desde el último Stripping para presentar al westie a la exposición (el problema es que mientras lo preparas el perro no se puede presentar).

El “Trimming” viene a ser el arreglo del westie, que incluye el arrancado del pelo viejo, evitando cortar el pelo en su mayoría. No obstante habrá zonas del cuerpo que se utilice la tijera de esculpir (como por ejemplo, para realizar el “Blending”, o transición entre zonas de diferente longitud del pelo). Se puede acabar un buen trimming recortando las puntas de alguna zona que se quiera moldear. Además, para ciertas zonas más delicadas o de mayor precisión, se puede utilizar el “Plucking” o arrancado con los dedos. Con estas técnicas, se arrancará el pelo viejo, siempre ciñéndonos al aspecto tan característico que tiene el westy. Por cortesía con nuestros westies, cada vez más domesticados, se puede utilizar la tijera de entresacar en ciertas zonas más sensibles, como por ejemplo, la zona trasera, el pecho o las axilas.

También es importante entender que debemos dejarlo en manos de expertos para no dañar la piel de nuestro westy. Hay que tener en cuenta que hay muchos factores que intervienen, como la cuchilla, la cantidad a quitar, dónde quitar, etc.

En definitiva, salvo que haya una contraindicación veterinaria, en perros saludables es recomendable hacer trimming. A tu westie le ayudarás a renovar el pelo viejo, sacando un pelo más duro, blanco y brillante. Además, un pelo de estas características se ensuciará menos, será más fácil de limpiar, olerá menos, se le enredarán menos espigas y semillas, protegerá mejor la piel y será más impermeable y traspirable.

Por supuesto, todo esto debe estar acompañado previamente de una buena alimentación.

Si no vas a mantener tu westie para exposición puedes hacerle Trimming cada mes y medio o dos meses, aunque esto dependerá de cada perro (cantidad de pelo, longitud del pelo, época del año, etc.).

El westie y las orugas: la procesionaria del pino

Bolsón en un pino piñoneroEstamos a punto de entrar en primavera y es el momento en el que en aquellos lugares donde hay pinos y alguna que otra conífera, empiezan a salir de sus nidos las orugas conocidas como “la procesionaria del pino”. El nido o bolsón es muy característico en los pinos, ya que son como grandes bolsas de algodón. Podemos reconocer a esta oruga porque cuando salen del nido van en “procesión” una detrás de otra. Además, tienen unas agujas, llamadas tricomas, que contienen sustancias tóxicas e irritantes, cuyos síntomas son muy parecidos a las de una alergia fuerte (hay personas que las tienen alergia de verdad). La oruga dispara estos “dardos” cuando se siente atacada. Además puede estar en el aire o el los bolsones del nido, en el pino. Al entrar en contacto con los tricomas, las reacciones más habituales suelen ser picor intenso, seguido de urticaria y dermatitis. Más escandaloso es cuando toca la zona de la cara o de las mucosas (ojos, boca, nariz…). Incluso al estar en el aire, podrían llegar a ser respirados…

¿Y cual es el problema? Pues que el westie es muy cotilla y juguetón y ¿a que no adivináis? Pues si, les gusta oler, lamer, jugar o incluso comerse las orugas y sus bolsas. Cuando la oruga entra en contacto con la boca de tu westy, puede tener irritación en la lengua y mucha salivación. La mayoría de los perros se rascan la cara con las patas y les duele la boca. Además, si se las han comido, pueden llegar incluso a vomitarlas (imaginaros el estropicio que se les puede montar en el sistema digestivo). Al rato, la lengua y posiblemente la garganta se les hincha, siendo esto muy doloroso y peligroso, ya que el perro puede tener muchas dificultades para respirar. Pueden producirse úlceras en la lengua, pudiendo llegar incluso a perder un trozo a los días. Si el contacto ha sido con la piel o las patas, aparecen muchos picores y granitos. Como también puede venir por el aire, esto les puede producir conjuntivitis.

Orugas en el sueloSi nuestro westie ha estado en contacto con orugas, tenemos que intentar reaccionar con rapidez y serenidad. Lo primero que tenemos que hacer es protegernos un poco (si podemos no dejar ninguna parte de nuestra piel al aire y ponernos guantes). Seguidamente lavar bien la zona afectada con agua abundante (boca, lengua, piel…). Si tenemos la posibilidad, acercarle rápidamente al veterinario o llamar a uno de urgencia para que nos indique pasos a seguir.

Escribo este artículo porque hace dos años a mi perrita se le ocurrió jugar con orugas. Yo vivo en mitad del campo, con muchos pinos cerca, y como hacía buen tiempo la dejaba fuera durante el día. Menos mal que la vi, salivando y rascándose. En seguida entendí lo que había pasado. Busqué y ahí estaban, desperdigadas por el suelo, algunas muertas, un grupo de 15-20 orugas. Me tocó lavarle la cara, boca y lengua (no sin ciertas dificultades para que ella se dejase). Tuve la suerte de tener urbasón en casa (medicamento que ayuda a reducir inflamaciones alérgicas) y pude actuar rápido, siempre en contacto con mi veterinario. Además, creo que tuvimos suerte pues no se había tragado ninguna. Después de esto, la acerqué a mi veterinario. Mi westy se recuperó rápido, pero no sin antes perder un trozo de lengua del tamaño de una uña (después de un año prácticamente se había regenerado).

Si vives en el campo, pregunta a tu veterinario que botiquín de emergencia puedes tener en casa. Si no, en estos días de marzo-abril evita los pinares y si los tienes que frecuentar, estate más atento de tu perro que en otras ocasiones.

Cuándo realizar la peluquería del westie

El West Highland White Terrier destaca por su arreglo específico, realizado con exquisito cuidado y una cabeza en forma de crisantemo blanco con tres botones negros (nariz y ojos).

Como cualquier raza que viva en nuestra casa, necesita cierta atención por nuestra parte.

10 recomendaciones prácticas para el acicalado de tu Westy

  1. Cepillarlo al menos 1 vez a la semana, sobre todo en invierno. Si no lo haces, acabará teniendo nudos, que luego tu peluquero tendrá que quitar con más molestias para el perro. He visto westies a los que ha habido que “rapar” por completo.
  2. No lavarlo más de una vez al mes. Salvo que el westie esté especialmente sucio hay que lavarlo lo menos posible. Ten en cuenta que la grasa natural de la piel de tu westy es más la mejor protección natural. Además, un exceso de lavado, puede provocar más producción de grasa que a su vez, es lo que da olor a tu perro.
  3. Utilizar un champú de buena calidad. El westie “peca” de problemas de piel. Una buena alimentación y un champú adecuado ayudan a frenar estas reacciones cutáneas.
  4. Realizarle peluquería al menos cada dos meses (para perros que vayan a ir a exposición, una vez al mes). Esto es una referencia y dependerá de cada tipo de pelo, pero no es recomendable dejarlo pasar más tiempo. Por supuesto, siempre que no haya contraindicación por su piel u otros motivos, yo recomiendo hacer triming a tu westie.
  5. Hay que mantener despejada de pelos la zona del culete. Un peluquero experto te lo hará en cada sesión.
  6. Observa los ojos frecuentemente. El corte del westie hace que en ocasiones se les meta pelo en los ojos. Como seguramente tu westie no vaya a competir en grandes exposiciones, pídele a tu peluquero que los despeje un poco. Peluqueros con suficiente experiencia, harán que queden bien despejados y no afecte al conjunto visual de su cabeza.
  7. No le tengas el collar todo el día puesto, si te lo puedes permitir. En collar les molesta (aunque se acaban acostumbrando). Además romperá el pelo del cuello. El perros con problemas de piel, además, puede ser una zona de roce y especial sensibilidad. Yo, por ejemplo, tengo unida la correa extensible al arnés o collar.
  8. Observar la piel con regularidad. Ante algún síntoma de piel enrojecida, ecemas, heridas, etc. consulta con un veterinario/criador experto en westies. Los expertos recomiendan nunca pinchar córticos al westie (salvo extrema gravedad del perro); hace efecto en seguida, pero solo es paliativo y debe usarse en ocasiones extremas. Cuanto antes se frene, mejor. Un peluquero/criador experto en westie te puede recomendar champú y lociones que ayuden a recuperar esa piel. Cuando el problema persiste, puede ser alimentario o ambiental. Antes de perderte en hacer costosas pruebas alérgicas, te recomiendo que pruebes a cambiar a un pienso hipoalergénico. La ternera, el buey o el trigo, pueden ser la causa de las mismas. No obstante, leas lo que leas por Internet (me incluyo), consulta primero a un veterinario de confianza.
  9. Observar las orejas con frecuencia. Cualquier enrojecimiento, exceso de cera, suciedad, o por supuesto, líquido viscoso amarillento, deben ser observados y si persisten acudir al veterinario. De la misma manera, si nuestro westie gira la cabeza mucho hacia un lado o se rasca mucho una oreja, pueden ser síntomas de molestias (tener en cuenta, que los perros también tienen manías). También hay que tener en cuenta que no debería haber excesivo pelo dentro de la oreja. Podemos limpiarlas, con una gasa húmeda y limpia, introduciéndola de manera suave, para observar el color y olor.
  10. Observar las almohadillas. No debería haber exceso de pelo entre ellas. Esto forma parte de la peluquería del westie. Así mismo, no debería pisarse el pelo de las patas. Cualquier enrojecimiento o herida en las almohadillas o entre los dedos, debe ser observada y tratada. De la misma manera, si nuestro perro se lame en exceso alguna de sus patas, debe llamarnos la atención. Desgraciadamente, puede ser una manía, que en algunos casos puede causarle heridas a largo plazo.

En resumen, mira a tu westie, al menos, una vez a la semana. Debe tener un aspecto juguetón y saludable.

Importantísimo, llámale guapo. Ellos se enteran y les refuerzas el carácter.

Por último, como opinión personal, “hazle el corte del westie”: Una buena peluquería ensalza la belleza de tu perro y al fin y al cabo es lo que, normalmente, te hizo escoger esta raza.