Primeros días: el paseo de un westie cachorro

Los primeros días de un cachorro de westie en su nueva casa son muy importantes. Estos marcarán muchas de las pautas y comportamientos de nuestro West Highland White Terrier. Si bien más adelante se podrán corregir, siempre será más difícil.

Hay que tener en cuenta que la impregnación o imprinting se realiza hasta las 15-16 semanas de vida (10-12 lo más crítico). La primera etapa la cubre la mamá y el criador. Desde la semana 10 hasta la 16 serán cruciales para su equilibrio emocional y sociabilización.

En primer lugar hay que comentar que los primeros paseos de un cachorro deben realizarse siempre después de estar completamente vacunado. Como ya he comentado alguna vez, existen diferentes pautas de vacunación, así que consulta a tu veterinario de confianza, cuándo nuestro cachorro está realmente protegido por las vacunas. Suele coincidir a los 3 meses (12-14 semanas).

Las primeras semanas los paseos no serán demasiado largos. Es preferible 4 o 5 paseos de 10-15 minutos, que dos de una hora: ¡serían demasiados estímulos para el pequeño westie! Presentémosle el mundo de una manera más progresiva. Si esto no es posible, y solo puedes los 3 (mínimo recomendable) no es necesario que alargues los primeros paseos. La pauta 10-15 minutos se mantiene.

Una vez que el cachorro va cogiendo confianza, en los paseos procuraremos sociabilizarle y presentarle otros perros; cuantas más razas, mejor.

A las pocas semanas ya podremos realizar paseos más largos. Siempre recomiendo que al menos uno de ellos (por ejemplo el de la tarde o el de la noche) vaya aumentando de manera progresiva.

Nadie como tú va a conocer mejor a tu westie. En general, el westie es un perro valiente, divertido y activo. Aunque cada perro es un mundo. Piensa que los perros son “como” las personas: hay tantas “formas de ser” como perros. A muchos les encantan los paseos largos o jugar con la pelota en el parque. Otros en cambio disfrutan con paseos tranquilos. Otros (quizás por un incorrecto imprinting, quizás por una mala sociabilización o quizás por un trauma posterior) no les gusta salir a la calle ¿Cómo es el tuyo?

 

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Viajar con un westie: consejos en el hotel

Parece que zada vez va en aumento los sitios en los que está permitido introducir mascotas. Los hosteleros se están empezando a dar cuenta que haber puesto tantas trabas iba en contra de sus propios intereses.

westie-nievePero no hay que dejar de lado los motivos por los que un día se empezaron a prohibir los perros en los hoteles y complejos turísticos (ruidos, olores, higiene…). No a todo el mundo les gustan los perros y esto hay que entenderlo y respetarlo. Normalmente las personas vamos a estos sitios a descansar y desconectar. Por tanto, si viajas con tu West Highland White Terrier a un sitio donde admitan mascotas, no está de más tener en cuenta algunas pautas obvias y de sentido común. Este es mi “decálogo de buenas prácticas para introducir westies en hoteles”:

Decálogo de buenas prácticas para introducir westies en hoteles

  1. En primer lugar, nadie conoce a tu westi como tú. Si tú aún no le conoces mucho, evita llevártelo a un sitio que no sea tuyo. Si tu westie es conflictivo, adapta tu viaje.
  2. Recuerda avisar al hotel de que llevas a tu West Highland White Terrier. Una raza pequeña y simpática, con muy buen carácter. Si tienes más de uno, recuerda dejarlo indicado, para que esto no sea un problema a tu llegada. Muchas hoteles intentarán sacar beneficio de esta situación.
  3. Evita molestar a otros huéspedes:
    • Evita que nuestra mascota ladre en las instancias del hotel, o al lado de otras personas.
    • Evita que nuestro westie haga sus necesidades en la habitación o lugares comunes. Si así ocurre, solicita ayuda para limpiarlo a la mayor brevedad posible.
    • Cuando entres en sitios cerrados (por ejemplo, ascensores), pregunta primero a los que están esperando, si les importa que pases con tu westie (a los que están por delante de ti, se entiende).
    • Respeta a otros huéspedes. No a todo el mundo le gustan los westies (cosa que aun no comprendo J ). Por tanto, no dejes que tu westy se acerque a otros huéspedes, les huela o les toque… Que sean ellos quienes se acerquen a contemplar al perro más bonito del mundo.
    • Si tu westie es un poco más arisco, díselo a las personas que se acerquen a tocarlo. En especial cuidado con los niños, que en muchas ocasiones son muy directos.
  4. Pregunta por las zonas en las que puede estar tu westie. Existen hoteles en los que no está permitido la entrada de mascotas en algunas zonas. Por ejemplo, los restaurantes interiores por norma general no está permitida la entrada de perros.
  5. Si tu westy es dominante con otros perros, mantenle controlado en las zonas comunes. Si así lo estimas, puede ser recomendable introducirlo en el hotel en un trasportín amplio, acorde con su tamaño.
  6. Al igual que las personas no gritamos en la recepción del hotel ni en los pasillos, los perros no deben ladrar en las zonas comunes.
  7. Si te has llevado a tu westie de vacaciones, llévatelo a todos los sitios que puedas:
    • Pasea a tu westie al menos 3 o 4 veces al día. Debe desfogarse lo suficiente y entender que la habitación del hotel es para descansar.
    • Si tu westy es un terrier ladrador, evita dejarle sólo en la habitación.
    • Evita dejar a tu westie sólo demasiado tiempo en la habitación. Nunca sabrás que ocurre mientras no estás. Si aún no han limpiado la habitación, pon el cartel de “no molestar”; no dejemos que el personal de limpieza se encuentre una fiera territorial al abrir la habitación para limpiar.
  8. Evita dejar cachorros sueltos por la habitación. Déjales en un espacio acotado, con juguetes, comida y agua. Vamos, como lo hicieras en tu casa. Pero ten en cuenta, que lo que muerde no es tuyo.
  9. Lleva toda la documentación revisada: la cartilla de vacunación al día y pasaporte (si sales fuera de España). Además, para viajes al extranjero, pregunta en la embajada por los requisitos específicos para introducir mascotas en el país. No quieras llevarte sorpresas en la aduana y tener que quedarte sin vacaciones.
  10. Por último, tener en cuenta la salud a tu westie antes y después del viaje. Realízale una revisión veterinaria si lo ves necesario. Tu westie debería estar aseado, desparasitado (por dentro y por fuera), con las vacunas al día, y libre de enfermedades contagiosas. No te olvides de un buen collar antiparasitario o una buena pipeta, en especial en los periodos más calurosos y zonas húmedas.

Como se pueden leer, son pautas con sentido común, pero no está de más recordarlas antes de iniciar un viaje. Pero recuerda que tu westy debe estar bien educado, para que el resto de westies puedan seguir viajando.

Os invito a todos a dejar comentarios con otros consejos o algunas actitudes que hayas visto negativas en otros huéspedes. Siempre, de la manera más constructiva posible, con la finalidad de aumentar los espacios en los que podamos acudir con nuestros West Highland White Terrier.

Artículo relacionado: “Viajar con un westie: buscar el sitio adecuado“.

Protege de enfermedades a tu bebé con un westie

Bebé y westie juntos en el cojín.Bebés y westies: Aún tengo la imagen de varios westies amasados por bebés de un año de edad: tirones en las orejas, tirones en los mofletes, con el lema “su rabo, mi gran amigo” se apoyan en ellos para aprender a levantarse: – “Suaaavee; despacito… así ¿ves?” -. Lametones del westie en la cara de tu bebe: entre risas le lavas la cara con jabón. Pero sabes que tu westie debidamente desparasitado, vacunado y aseado no es potencialmente malo para tu retoño.

A un bebé hay que enseñarle, pero a la vez, un westy bien educado acogerá como a un igual a su nuevo miembro (no pretendo entrar en cómo hacerlo, pues para cada perro depende de muchos factores: desde luego no consiste sólo en soltar a tu bebe con el perro, a ver que pasa). Tampoco quiero animar a que lo hagáis; cada uno debe conocer las limitaciones de su mascota.

Y es que recientemente ha salido una publicación en la revista Peditrics, que mostraba los resultados de una investigación realizada en una universidad de Finlandia. En ella concluían que la presencia de perros es beneficiosa para la salud de los bebés. Estos tenderán a padecer menos procesos infecciosos a nivel de vias respiratorias: catarros, tos, rinits, oidos… El estudio concluía que la presencia de mascotas (en gran medida perros) al menos durante los 12 primeros meses de edad, durate al menos 6 horas al día, reducen la probabilidad de enfermar a tu bebé: “…no sólo enferman menos, sino que se curan antes y necesitan un menor tratamiento antibiótico…”. La presencia de perros “…puede ayudar a madurar el sistema inmune y lleva a respuestas más eficaces…”. Mi experiencia, es que la gente que está a mi al rededor, que han crecido con perros o tienen un bebé, en muchos casos no son o no han sido personas/bebes especialmente enfermizos. Seguro que conoces muchos casos.

Y es que un perro juguetón, cariñoso y resistente, como el West Highland White Terrier, puede ser una buena alternativa. Hay que tener presente que cada mascota tiene sus particularidades y cada niño unas necesidades. No obstante, el westie siempre será un buen compañero; bien educado, un fantástico baby sitter.

Tiempo que puede estar solo mi westie

Quizás no es una cuestión de cuanto tiempo puede estar sólo. Realmente no creo que a un cachorro de West Highland White Terrier le guste estar sólo. Simplemente debemos acostumbrarle a las necesidades de nuestra casa, nuestra vida y enseñarles que siempre se va a volver.

Como norma general, a los perros hay que sacarles 3 veces al día: aproximadamente cada 8 horas, si puedes cada 6, pues mejor. Cada raza tiene sus particularidades y cada perro en concreto más.

El westie es un perro de raza bastante dura y se adaptan a muchas circunstancias. En la educación básica de nuestro cachorro de westy, haremos lo posible para que entienda cuándo es el momento y el lugar de hacer sus necesidades. Hay que establecerle unas normas mínimas y si lo hacemos con unos horarios mejor. Yo tuve una hembra de westie que la sacaba 3 veces al día y había días que sólo hacía sus necesidades 1 o 2 veces. Había paseos en los que no hacía nada. Esto tampoco es normal. En el otro extremo, cuando una hembra está preñada o nuestro westie tiene infección, suele necesitar hacer pipi con más frecuencia.

Un westy bien educado puede aguantar más tiempo sin hacer sus necesidades, pero a la larga puede traer problemas de próstata o de vejiga. Ten en cuenta que aguantar mucho, no es bueno para ningún animal. Así que, nunca deberíamos hacerlo por norma general. Por algunas circunstancias extremas alguna vez me he retrasado 12 horas y mi perrilla no se había hecho nada. Con el tiempo, los cachorros de westie se van acostumbrando y muchas veces tienden a comer o beber justo un ratito antes de cuando les corresponde salir. Sí, son bastante listos.

Por otro lado, no es una cuestión exclusiva de realizar sus necesidades. El westie necesita correr, jugar, oler a otros perros, jugar con la pelota… Su sociabilización con otros perros y personas es también muy importante. Por eso, al menos una vez al día, el paseo debería ser largo, al menos 40 minutos, y con otros perros. Cuanto más conozca tu cachorro de westy, menos miedos tendrá de adulto.

Al westie también le encanta estar en el sofá o a los pies de su dueño. Por ello, también hay que pasar tiempo con ellos, jugando en casa o simplemente viendo la tele o descansando cerca de ellos.

Pero ojo, también es importante que el westy aprenda a estar solo, y que estar solo no es traumático ni un problema. Cuando se queda solo, debe saber que vas a volver. Puede ocurrir que un westie tenga estrés por separación y esto es complicado de tratar. Hay que separarle poco a poco desde pequeños, enseñándole a que estar a solas no es un problema (tanto de las personas como de otros perros). Con mi segunda perrita, hija de la primera, me pasó. Había estado siempre junto a su madre hasta el punto de que eran compañeras. Ni me dí cuenta que nunca las había separado hasta que al año tuve que llevarme a su madre por algún motivo. Al volver a las 6 horas mi cocina era un campo de batalla: todo lo que me había dejado por las encimeras estaba por el suelo, acompañado de sus necesidades… Algo, que nunca había ocurrido… pero claro, ¡Era la primera vez que se quedaba sola! A día de hoy todavía me pregunto como narices se subió a las encimeras… Así que, tu westie debería acostumbrarse porque nunca sabes cuando tendrán que estar un rato a solas y en dónde.

Como norma general, cuánto más tiempo esté solo, más tiempo tendrás que estar con él cuando le veas. Ellos lo necesitan y te lo agradecerán.

Mi primer cachorro en casa: 10 consejos prácticos

Aquí recojo las 10 pautas que considero interesantes una vez que llega tu cachorro a casa:

  1. Presenta la casa al cachorro. Según llegue a la casa, preséntale cada rincón de la casa y explícale en los lugares en los que no puede entrar. Por supuesto, una vez presentado todo, no le dejes entrar ahí en dónde está “prohibido”. Presenta al cachorro su sitio. Lo puedes hacer dejándole su agua, su comida y su cuna, colchoneta o manta.
  2. Enséñale el lenguaje humano. Los westies son capaces de entender parte del lenguaje humano. El cachorro tendrá un nombre. No dejes de repetírselo los primeros días, en especial cuando hace cosas bien y cuando le estás premiando o dando de comer. Además, cuando hace algo mal, es aconsejable utilizar una palabra corta y contundente (“No” o “Muy mal” pueden ser suficientes), sin acompañarlo de su nombre. Recuerda que el perrillo captará más tu intención que tus palabras. Un pequeño toque en los cuartos traseros atraerá mayor su atención.
  3. No dejes que el cachorro haga el primer día lo que no quieras que haga nunca. Por ejemplo, si no quieres que se suba al sofá, no le dejes que lo haga el primer día.
  4. Sé tú el dominante. Al principio, el terrier te estará midiendo constantemente a ver quién es el jefe. No dejes que él lo sea. La decisión tuya es la que tiene que prevalecer. No cedas los primeros días. No dudes: a él no le va a importar.
  5. Ante la duda, realiza una revisión veterinaria. Si no has estado presente en la última revisión veterinaria o no está apuntado en su cartilla, convendría que los primeros días lo llevases a un veterinario de confianza.
  6. No lo saques a la calle si no ha cumplido al menos la vacuna del tercer mes. Al cachorro se le puede poner una vacuna trivalente al mes y medio. Pero las que realmente son necesarias son la de los dos meses y la de los tres meses. Ni se te ocurra sacarle antes de casa. A veces sale rentable comprar cachorritos de 3 meses ya vacunados.
  7. Cumplidas las vacunas mínimas, tendrás que sacarle a la calle un mínimo de 3 veces al día (salvo que viva en el jardín). Al menos una de estas veces, debería ser lo suficientemente larga para que el perro desfogue: esto creará un buen vínculo entre vosotros. Cuando el cachorro haga sus necesidades en la calle, prémiale mucho. Cuando las haga en casa, “enfádate” con él. Al principio, trucos como darle de comer 30 minutos antes del paseo, ayudará a que haga sus necesidades en la calle.
  8. Llama a quién te lo vendió la primera semana ante cualquier síntoma vírico (diarreas, tos, respiración forzada…) para que te aconseje. La ley establece una garantía en España de una semana (hay criadores que incluso dan 15 días). Ante la duda acude a tu veterinario, pero siempre primero intenta contactar con el criador. Una pequeña diarrea los 2 primeros días puede ser normal (por los cambios), siempre que el perro esté contento.
  9. Realiza una alimentación de transición, siempre que puedas. Pregunta al criador que pienso le está dando (incluso a veces te pueden facilitar una muestra) y haz una transición con su nuevo pienso. Por supuesto, cuanto mejor sea la gama del pienso del cachorro, menos problemas tendrá de adulto. No le des comida de la mesa ni comida alguna que no sea su pienso (o golosinas para perros) al menos hasta que esté establecida su dieta definitiva.
  10. Es un cachorro de westie y como tal querrá jugar. Tiene que estar contento y revoltoso. Si no quieres que tus calcetines tengan agujeros de por vida, enséñale cuales son sus juguetes. Puede ser un poco tímido, pero si está apático y sin ganas de jugar durante todo el día, en un síntoma de que algo no anda bien. ¡Ojo!, si juega mucho al final del día estará cansado y con ganas de dormir ¡¡no te asustes!!

Pequeños consejos, que se pueden completar con una buena educación. Pero lo más importante de todo, quiérele mucho: te lo agradecerá toda su vida.