¿Mi westie está preñada o embarazada? No se le nota la tripa

En primer lugar quier aclarar el título de este post. Mi madre me regañaría si me ve escribir que una perra está embarazada: lo correcto sería decir, que está preñada. Pero como soy incapaz de no “humanizar” a mis westies, pues a veces me permito estas licencias :-).

Lo normal es que el ciclo de gestación de una perra sea entre 58 y 63 días (aproximadamente 8 semanas y media). Cuando cruzamos a un westie, lo normal es que no se le note tripa hasta la 5ª o 6ª semana. Si bien, existen algunos indicativos que pueden ayudarnos a prever que nuestra West Highland White Terrier está embarazada:

  • Se ponen más “ñoñas”, más tranquilas, más sumisas a sus dueños, o incluso más ariscas con otros perros. Es decir, existen cambios en su comportamiento debido a un componente hormonal.
  • Pueden segregar un poco de líquido transparente por la vulva (un poco).
  • Pueden tener los pezones más duros de lo habitual (en las últimas semanas, se van inflamando las mamas y tornando a rosados los pezones).
  • Puede ocurrir que las primeras 3 semanas esté más inapetente, pero luego tenga más hambre de lo habitual.

Por otro lado, el número de cachorros o el tamaño de los mismos, en ocasiones hace que se note antes o que incluso no se note hasta unos días antes (aunque esto último no es lo más habitual).

Si tienes muchas dudas y tu veterinario lo aconseja, puedes hacerle una ecografía (en mi opinión “no experta” la haría al menos a los 30 días de la primera monta, que te garantizas que puedas empezar a ver algo).

Doy por hecho, que se le debe alimentar con mejor pienso (preferiblemente de cachorro de buena calidad o específico para madres gestantes), así como dejar a su disposición agua fresca y limpia durante todo el proceso de gestación. No obstante, los cuidados específicos de un West Highland White Terrier en gestación darían para otro post.

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Hasta qué edad puede ser madre una hembra westie

¿Existe una edad límite para criar con un West Highland White Terrier? Podríamos pensar que mientras la perra tenga el celo, la naturaleza está preparada para continuar la especie. No obstante, cabe destacar que, como en todo las especies, hay edades mejores que otras y que, por supuesto, hay edades que es mejor no sobrepasar.

Por norma general no se debe cruzar una hembra hasta el tercer celo, si bien al ser una raza pequeña, hay criadores que lo adelantan al segundo celo, sin ser demasiado descabellado. Por supuesto, depende de cuando le venga el primer celo y cada cuanto tiempo. Lo normal para una westy, y como aproximación, es que el primer celo venga en torno a los 8 meses y se repita cada 6 meses.

Por otro lado la experiencia en el westie apunta a que una hembra con más de 7 años empieza a dar problemas de cría (malformaciones, embarazos vacíos, menor número de cachorros…). Si bien, como pauta razonable podríamos establecer el 6º año como fecha tope. Por supuesto, depende de muchos factores como la salud de la hembra o el número de camadas que haya tenido, entre otros.

Hay que tener en cuenta que el primer cruce de la hembra debe ser cuanto antes (el 2º o 3º año de la westie podría ser lo más recomendable). Cruzar a hembras con más de 5 años por primera vez, contrae riesgos. Consulta tu veterinario de confianza si es el caso. Además, en estos casos, los controles deben ser mayores si cabe.

No obstante, cualquier gestación de tu westy debería ser controlada por tu veterinario de confianza (en especial si es la primera vez que tanto nosotros como la hembra tienen una camada). Los controles pueden ser muchos. Algunos ejemplos:

  • Citología para conocer los mejores días para las montas. Si bien, si cruzas con un criador experimentado, suelen acertar con los mejores días. No obstante, lo mejor es realizar siempre varias montas o al menos, mientras la hembra quiera.
  • Ecografía a media gestación para ver si todo va bien (por ejemplo entre los 30 y 40 días desde la monta es una buena fecha). En torno al día 25-30 ya se pueden ver claramente que el embarazo está progresando, aunque es mejor esperar unos días más para obtener más información. Si está suficientemente avanzado, también podremos ver el latido del corazón de los pequeños.
  • Radiografía unos días antes del parto (recordemos que la gestación de los perros suele estar entre 58 y 63 días). Por ejemplo en torno al día 55 desde la monta es un buen momento. Este tipo de prueba nos dará información sobre el número de cachorros que vienen, incluso del tamaño; un dato importante si es la primera vez que nuestra westie va a tener cachorritos.

Por supuesto, todas estas pruebas cuestan dinero, así que no hay que volverse locos a realizarlas todas. Será nuestro veterinario de confianza quien nos indique las mejores en cada momento y la necesidad real de las mismas. Siempre que puedas, déjate aconsejar por un veterinario experto en la raza, West Highland White Terrier. También existen veterinarios muy buenos especialistas en gestación.

No quiero cerrar este artículo, sin mencionar que la decisión de cruzar a nuestra westie debe ser meditada y responsable. Piensa en que vas a hacer con los cachorros, los cuidados específicos de la madre durante la gestación, los cuidados específicos de la madre y cachorros en las primeras semanas de vida, las necesidades de un cachorro de un mes, o de dos meses, etc. Piensa en que hacer las cosas bien, tiene unos costes (mejor alimentación, veterinarios, pruebas…). Además, aunque no es lo más habitual, existen riesgos o complicaciones que se pueden dar tanto en la madre (gestación, parto, lactancia…) como en los cachorros ¿Estamos dispuestos a asumirlos? Una vez planificado todo esto, entonces puede ser un buen momento para tener una camada de nuestra westy: desde luego, será una situación gratificante y una experiencia única.

Qué es un westie de exposición

Cuando estamos buscando ampliar la familia comprando un West Highland White Terrier, en muchas ocasiones nos encontramos criadores que nos hacen diferencia entre los cachorros. Muchos diferencian entre “Cachorro westie de compañía” o “Cachorro westie de exposición”. Algunos criadores llegan más lejos diferenciando un tercer grupo “Cachorro westie para cría”.

  • Cachorro westie de compañía: Se entiende que son los cachorros que el criador no ha “separado” para exposición. Eso no significa que sean cachorros feos o con defectos.
  • Cachorro westie para cría: No lo hacen muchos criadores, pero en términos generales es una selección de un cachorro, que esté equilibrado física y mentalmente, que no tenga defectos destacables (para no transmitirlos en la cría) y a ser posible que venga de camadas numerosas, de al menos 4 cachorros (a ser posible y si se conoce, de varias generaciones). Como toda selección, puede que tenga un incremento de coste.
  • Cachorro westie de exposición: Se entiende que el criador le ha visto características propias de exposición y lo ha separado para tal fin (mejores proporciones físicas, un carácter específico…).

Adquirir un cachorro de exposición no significa que el cachorro sirva para exposición o que vaya a ganar, sino que tiene cualidades que al criador le han gustado. Esta selección sobre el resto de cachorros de la camada hace que encarezca el precio medio del cachorro. Por otro lado, el cachorro de exposición, en muchas ocasiones se vende más tarde (entre 5 y 12 meses) ya que el criador selecciona si el crecimiento, proporciones y carácter siguen evolucionando de manera adecuada. Por supuesto, como es lógico, esta selección también aumenta el coste de venta del cachorro.

Los criadores responsables en muchas ocasiones tienen camadas de las que no seleccionan ninguno para exposición. También es cierto que en España hay criadores de westie de reconocido prestigio, con una sangre tan seleccionada, que la probabilidad de que les nazcan cachorros de exposición es mucho mayor que en otras líneas menos seleccionadas. Por probabilidad, también pueden nacer más cachorros de exposición si se tienen 50 camadas al año a si se tienen 4.

Tener un cachorro apto para exposición en España, es relativamente sencillo por las línes de sangre seleccionada que existen. Por otro lado, el nivel es tan alto, que ser apto para exposición no significa cosechar grandes éxitos en los ring.

Si no vas a moverte por exposiciones, adquirir un cachorro de exposición aporta mayor garantía de tener un westie más guapo y con más carácter (no significa que lo vaya a ser, pero la selección de un criador de confianza, aporta un plus). No obstante, en afijos de reconocido prestigio, en muchas ocasiones los cachorros de compañía se acaban convirtiendo en westies excepcionales. Ten en cuenta que en ocasiones los criadores no “separan” ya que para venderlo con más garantías hay que asumir el riesgo de quedárselo durante más meses, con más gastos, y con la posibilidad de que luego no sea apto para exposición. O incluso de la misma camada se quedan “al mejor” pero otros hermanos también serían aptos para exposición.

En conclusión: la selección de la línea de sangre, la cría responsable, el precio del cachorro, el “nombre” del criadero o la forma de cría, son indicadores para obtener un westie guapo y equilibrado (aunque no una garantía). Buena suerte en tu búsqueda.

Esperanza de vida de un westie

En general los perros, cuando más grandes, menos esperanza de vida tienen. El West Highland White Terrier es un perro de estatura pequeño-medio. Según el estándar de la raza, de 28 centímetros a la cruz, aunque es habitual ver westies más pequeños (25-26 centímetros, en especial hembras) o westies más grandes (31-33 centímetros). Así que ,podremos esperar que pueda vivir más tiempo que otras razas.

Por término general, un westy puede vivir de 12 a 16 años. Por supuesto, nuestro westie puede durar algún año más (he conocido alguno de 18 años).

Más o menos podríamos considerar las siguientes características:

  • Westy cachorro: Un westie es cachorro más o menos hasta los 8-12 meses. Como referencia, en las exposiciones caninas se fija en 9 meses la edad máxima de un cachorro.
  • Westy joven: Un westie es aún joven, cuando tiene entre 1 y 2 años. Como referencia, en las exposiciones caninas se fija de 9 a 18 meses la edad de un cachoro joven.
  • Westy adulto: Se puede considerar que un westie termina de “hacerse” en torno a los 3 años de edad. Como referencia, en las exposiciones caninas, se permite un westie en clase adulta (clase abierta) desde los 15 meses de edad.
  • Westy senior / westy en su madurez: A partir de los 10 años de edad, a tu westie tendrás que empezar a tratarle con más atenciones específicas; siempre recomendado y guiado por tu veterinario de confianza.

Otro factor a tener en cuenta en la longevidad de nuestro West Highland White Terrier, es la tendencia a enfermedades propias de la raza. Cada raza, tiene una tendencia a unas enfermedades u otras. El westy no es una excepción. Aunque es un perro bastante fuerte, existen al menos un par de aspectos a tener en cuenta:

  • Conocidos son los problemas de piel que puede tener esta raza, aunque por término general, y salvo que sean muy acusadas, no tiene por qué afectar en la longevidad de nuestro amigo.
  • El westie, por término general es un perro con el corazón excesivamente grande, por lo que en la edad madura habrá que tener un especial control en este sentido.
  • Por otro lado, habrá que controlar las enfermedades habituales en los perros.

Cabe destacar que una alimentación sana con un pienso de calidad, así como ejercicio diario y mucho cariño, harán que tu westie esté siempre mucho más sano y favorezca una vida longeva.

El futuro de los criadores de westies de España

 

He visto un artículo interesante en el perfil de facebookde la criadora de Westies deMerino:

http://perrosdehoy.com/noticias/los-retos-del-futuro

Con motivo del fallecimiento del presidente de la RSCE, el sitio web Perros de Hoy  ha escrito este artículo titulado “Los retos del futuro”, que a groso modo habla de ideas que podrían llevarse a cabo en el panorama nacional canino. Con un caracter casi-preelectoralista, es un artículo que puede merecer la pena leer.

Quizás se puede considerar un argumento más para comprar directamente a un criador nacional o quizás un argumento más para justificar la aparente diferencia de precios entre cachorros de westie, que podemos encontrar. Bajo mi experiencia y gusto, creo que en España hay un gran nivel de criadores de West Highland White Terrier.

Os dejo un estracto en el que aparecen ideas que me resultan interesantes. Ya que no es un artículo mio, lo pego tal cual:

 

Criadores

Una parte muy importante de los socios de la RSCE son criadores de perros de pura raza. En la actual situación económica estos criadores pasan por momentos muy difíciles que hacen que su afición se vea seriamente comprometida. Porque algo debe quedar claro: en España, como en todos los países del mundo, la inmensa mayoría de los criadores son particulares a los que, al final del día, su afición les cuesta dinero, esfuerzo y tiempo, pero les compensa con otro tipo de satisfacciones difícilmente mensurables.

Que un criador pierda dinero con los perros es algo lógico, casi consustancial a la cinofilia moderna y con lo que ya se cuenta. Casi todas las aficiones son gravosas, por lo que ésto no es ninguna novedad. El problema viene cuando un criador se enfrenta a la situación de no poder dar salida material a los cachorros que produce, de ninguna manera, de hecho en ocasiones ni regalándolos, por lo que llega a plantearse seriamente dejar de criar. Si esta decisión se extiende, la recesión que se daría en el proceso de selección y mejora que preside la filosofía de la cinofilia sería tan grande que costaría muchos años volver a estar en una situación como la actual.

Porque lo cierto es que, a día de hoy, España tiene un nombre a nivel internacional como país productor de buenos perros, en algunas razas excepcionales, y eso se ha producido gracias al trabajo de esa inmensa mayoría de criadores particulares que compran bien, seleccionan, van a exposiciones, cruzan y crían de la forma que lo vienen haciendo y que deberían poder seguir haciendo.

¿Qué puede hacer la Canina Central para ayudar a los criadores? Muchas cosas. Debería darles armas con las que enfrentarse a una competencia desleal encabezada por el mercado de importación de cachorros desde granjas de producción intensiva, pero también contra los “criadores de fin de semana” que cruzan su perra con el perro del vecino y ofertan sus cachorros en internet a precios de saldo y, por último, contra aquellos que enarbolando la bandera de la protección animal abogan por la loable adopción de perros abandonados pero muestran a los criadores de perros de raza como una especie de snobs engreídos y productores enloquecidos de animales hermosos pero enfermos y estúpidos.

Las armas que la RSCE puede dar a los criadores son, por un lado, información hacia la Sociedad acerca de lo que es y lo que suponen los perros de raza para el Hombre y, por otro, dando herramientas distintivas de calidad y seriedad con las que poder hacer frente a cualquier tipo de insinuación. Generalizar los controles de ADN, imponer la realización de determinadas pruebas de salud, estudiar la posibilidad de pasar un reconocimiento antes de autorizar un ejemplar para la cría, imponer los tests de sociabilidad y comportamiento, exigir la adscripción a la RSCE, a una Sociedad Canina o a un Club de Raza y la tenencia de un afijo para poder inscribir una camada en el LOE, etc…, de forma que todo aquel que decida comprar un perro de pura raza a un criador español sepa que lo está haciendo con una serie de garantías que no podrá encontrar en otro lugar.

Además, la RSCE, al aglutinar a una importante masa de criadores, debería promover entre ellos la contratación de una serie de seguros que cubrieran, desde la salud de sus propios perros y la de los cachorros que venden hasta otros aspectos como responsabilidad civil, posibles pérdidas económicas en caso de accidentes, robo, etc… A buen seguro que muchas compañías estarían dispuestas a diseñar productos interesantes para un grupo social tan amplio y reconocible.

Protege de enfermedades a tu bebé con un westie

Bebé y westie juntos en el cojín.Bebés y westies: Aún tengo la imagen de varios westies amasados por bebés de un año de edad: tirones en las orejas, tirones en los mofletes, con el lema “su rabo, mi gran amigo” se apoyan en ellos para aprender a levantarse: – “Suaaavee; despacito… así ¿ves?” -. Lametones del westie en la cara de tu bebe: entre risas le lavas la cara con jabón. Pero sabes que tu westie debidamente desparasitado, vacunado y aseado no es potencialmente malo para tu retoño.

A un bebé hay que enseñarle, pero a la vez, un westy bien educado acogerá como a un igual a su nuevo miembro (no pretendo entrar en cómo hacerlo, pues para cada perro depende de muchos factores: desde luego no consiste sólo en soltar a tu bebe con el perro, a ver que pasa). Tampoco quiero animar a que lo hagáis; cada uno debe conocer las limitaciones de su mascota.

Y es que recientemente ha salido una publicación en la revista Peditrics, que mostraba los resultados de una investigación realizada en una universidad de Finlandia. En ella concluían que la presencia de perros es beneficiosa para la salud de los bebés. Estos tenderán a padecer menos procesos infecciosos a nivel de vias respiratorias: catarros, tos, rinits, oidos… El estudio concluía que la presencia de mascotas (en gran medida perros) al menos durante los 12 primeros meses de edad, durate al menos 6 horas al día, reducen la probabilidad de enfermar a tu bebé: “…no sólo enferman menos, sino que se curan antes y necesitan un menor tratamiento antibiótico…”. La presencia de perros “…puede ayudar a madurar el sistema inmune y lleva a respuestas más eficaces…”. Mi experiencia, es que la gente que está a mi al rededor, que han crecido con perros o tienen un bebé, en muchos casos no son o no han sido personas/bebes especialmente enfermizos. Seguro que conoces muchos casos.

Y es que un perro juguetón, cariñoso y resistente, como el West Highland White Terrier, puede ser una buena alternativa. Hay que tener presente que cada mascota tiene sus particularidades y cada niño unas necesidades. No obstante, el westie siempre será un buen compañero; bien educado, un fantástico baby sitter.

Escoger un buen criador de westies ¿Qué es el afijo canino?

Según la rae “Se dice de los prefijos, infijos y sufijos”. En este caso nos referimos a un “afijo canino”, por lo que a priori será “lo que está antes o después del nombre del perro”.

En el West Higland White Terrier u otras razas, es simple. El afijo es “como el apellido” que le quiere dar cada criador a los perros nacidos bajo su tutela. Todos los cachorros de las hembras de las que es propietario, podrá utilizarlo en la inscripción de sus camadas. Es decir, que si soy un criador con el afijo “Mis Perrillos” y tengo una hembra con una camada, los cachorros los podré llamar “Oliver de Mis Perillos” o “Bertita de Mis Perrillos”. El “de” se suele utilizar, aunque no es necesario. Hay criadores que ponen el afijo delante del nombre. De ahí: “Mis Perrillos Bobby”.

Por otro lado, lo puede poseer cualquier persona que se saque un afijo en la RSCE, pero normalmente es un signo de madurez, al menos en la idea, de querer criar una o más raza de perros (ya que se puede aplicar a todas las razas que posea el criador).

Otro posible, pero no siempre cierto, signo de madurez de un criador de westies es cuando en el pedigree de sus cachorros aparecen varias generaciones de su afijo, mezcladas o no, con otros westies de otros afijos, entre los cuales hay varios campeones de concursos de belleza canina. Los campeones de concursos de belleza son indicios de que se ha tenido en cuenta la selección de la raza. No obstante, este detalle no debe obsesionarnos y, al menos, intentar conocer a los padres de nuestro futuro cachorro. Estos simplemente son algunos signos de delicada y cuidadosa selección en la cría canina.

Escoger un buen criadero de un afijo de prestigio, no es una decisión trivial. No obstante, existen numerosos afijos que comienzan sus andaduras apoyados en anteriores afijos. Para la mejor elección, sigue tu instinto.

En afijo.net puedes ver algunos criaderos de West Highland White Terrier que han creado allí su enlace.

Peluquería del westie: Trimming y Stripping

Antes de entrar a contar el arreglo del westy hay que conocer el origen de la raza y sus características. De manera resumida, el West Highland White Terrier era un perro de caza, de campo. Un perro valiente que se metía entre zarzas, matorrales, rocas, madrigueras… Además el mismo se quitaba con los dientes o las patas las incómodas semillas silvestres que se le quedaban enredadas en el pelo. En definitiva, era el propio perro quien renovaba su pelo, siendo este arrancado de manera natural. Probablemente esto le ayudó a sacar un manto de pelo duro, fuerte y brillante. En este punto es interesante aportar que no todas las partes del cuerpo del westie estaban expuestas de la misma manera a este arrancado natural, creando diferentes densidades de pelo en su cuerpo.

Como el westie es una raza de pelo duro, cuando un pelo es demasiado lago y ya ha cumplido su misión de protección, debajo del viejo está creciendo otro pelo. Si este pelo no se quita de en medio en el momento adecuado, estará debilitando al pelo que viene detrás. El nuevo intentará empujar al viejo pelo, pero en este proceso hasta que lo consigue sacar, perderá fuerza, vigorosidad, brillo, grosor… En definitiva, con el tiempo irá saliendo un pelo más blando, pomposo y ondulado o incluso rizado.

El “Grooming”, del inglés, hace referencia a la peluquería, arreglo o acicalado en general de cada raza. Dentro del “Grooming” o acicalado del West Highland White Terrier, se encontramos palabras como el “Stripping”, el “Trimming”, “Plucking” o “Blending”; ¡¡Con lo fácil que es decir: córtale el pelo a mi westy!!

El “Stripping” es la técnica que se utiliza en el westy (entre otras razas), en la que el peluquero ayuda a sacar el pelo viejo mediante el arrancado y de esta forma renovarlo de la misma manera que lo haría en el entorno natural. Hay que entender que un Stripping bien hecho no tiene por qué doler a tu westie. No obstante las primeras veces puede ser molesto (al igual que a un cachorro no le gusta que le metan en la bañera…). Por otro lado, también hay que entender que el peluquero tiene que hacer en 2 horas lo que hace el día a día de caza. No obstante, en 2-3 sesiones lo normal es que el westie se haya acostumbrado. En el preparado para exposición, el Stripping para el westie puede ser mucho más agresivo, llegando a vaciar al perro por zonas. Se hará más pronto en las zonas donde tenga que tener más pelo y más tarde en las zonas en las que el pelo tenga que estar más corto. Mediante este arrancado, habrá que esperar entre 3 y 5 semanas desde el último Stripping para presentar al westie a la exposición (el problema es que mientras lo preparas el perro no se puede presentar).

El “Trimming” viene a ser el arreglo del westie, que incluye el arrancado del pelo viejo, evitando cortar el pelo en su mayoría. No obstante habrá zonas del cuerpo que se utilice la tijera de esculpir (como por ejemplo, para realizar el “Blending”, o transición entre zonas de diferente longitud del pelo). Se puede acabar un buen trimming recortando las puntas de alguna zona que se quiera moldear. Además, para ciertas zonas más delicadas o de mayor precisión, se puede utilizar el “Plucking” o arrancado con los dedos. Con estas técnicas, se arrancará el pelo viejo, siempre ciñéndonos al aspecto tan característico que tiene el westy. Por cortesía con nuestros westies, cada vez más domesticados, se puede utilizar la tijera de entresacar en ciertas zonas más sensibles, como por ejemplo, la zona trasera, el pecho o las axilas.

También es importante entender que debemos dejarlo en manos de expertos para no dañar la piel de nuestro westy. Hay que tener en cuenta que hay muchos factores que intervienen, como la cuchilla, la cantidad a quitar, dónde quitar, etc.

En definitiva, salvo que haya una contraindicación veterinaria, en perros saludables es recomendable hacer trimming. A tu westie le ayudarás a renovar el pelo viejo, sacando un pelo más duro, blanco y brillante. Además, un pelo de estas características se ensuciará menos, será más fácil de limpiar, olerá menos, se le enredarán menos espigas y semillas, protegerá mejor la piel y será más impermeable y traspirable.

Por supuesto, todo esto debe estar acompañado previamente de una buena alimentación.

Si no vas a mantener tu westie para exposición puedes hacerle Trimming cada mes y medio o dos meses, aunque esto dependerá de cada perro (cantidad de pelo, longitud del pelo, época del año, etc.).

Westie, westy o westi

Nos referimos al perro de la raza West Highland White Terrier. Ese es su nombre completo. Como es un nombre largo los anglosajones lo empezaron a llamar de manera cariñosa y abreviada, fonéticamente, “güesti”. La controversia comienza, como en muchas palabras, cuando empezamos a escribir un apodo que encima viene de otro idioma.

Si nos ceñimos a como lo decimos en español (“güesti” o quizás “huesti”), por fonética se acerca más a la pronunciación de “westie” o de “westy”, por tanto, podríamos entender que ambas escrituras son correctas. Si buscamos en Internet, ambos términos parecen correctos o de uso cotidiano en inglés. De esta manera me parece razonablemente correcto decir:

  • “Mi cachorro es un westy”.
  • “Estoy buscando comprar un perro westie”.

En cambio “westi” es el término canino que, aunque también se utiliza, es el más extraño en cuanto a su procedencia anglosajona y en cuanto a su pronunciación. Por lo tanto, yo descarto escribirlo de esta forma:

  • “Mi westi es demasiado activo”.

Para el plural, lo veo más claro tanto si escribimos “westie” como si escribimos “westy” el plural será “westies” y no “westys”. Doy por hecho que al haber descartado “westi”, también descarto “westis” para el plural.

  • “Los westies y sus cachorros son muy divertidos”.
  • “En mi casa tengo 2 westies”.

Realmente carece de importancia ¿Verdad? Cada uno que le llame como quiera. Al fin y al cabo se trata de disfrutar de nuestro perro de raza West Highland White Terrier. Es verdad que al haber tantas formas, cuando uno busca información, no sabe cómo escribirla y en ocasiones, se pierde información muy buena, por no acertar con el término. En definitiva, se me ocurrió escribir este artículo como un punto de partida para llegar a una denominación común. Por tanto, yo me quedo con WESTIE y WESTIES, aunque si alguien le llama WESTY no le llevaré la contraria 🙂 .