No existe el westie perfecto. El precio, posible indicador

En primer lugar hay que entender que la raza West Highland White Terrier, al igual que otras razas caninas, tiene un estándar. Este estándar intenta indicar como debe ser cada uno de los ejemplares. Siendo muy estrictos, el estándar debe ir encaminado a la perfección de la propia raza. Aunque, en realidad, este debe considerarse como un conjunto de pautas para que un westie sea un westie.

Es por ello, que todos los westies deben cumplir el estándar para poder ser considerado de tal raza. Eso no significa que, porque cumpla el estándar, sea un ejemplar bello.

Cumplir el estándar al la perfección en todos sus aspectos es algo muy, muy complicado. Además, si a esto le sumamos las “modas” sobre el arreglo (grooming) que se generan en las propias exposiciones caninas, hace más complicada aún la existencia de un westie perfecto. No solo por la dificultad física (proporción de todas y cada una de sus cualidades), sino porque al final, cumpliendo el estándar, es un echo subjetivo al las características que le llama más la atención a cada uno. Es más, a un porcentaje alto de las personas que compran un westie, no les gusta tanto el arreglo específico de exposición (en especial el cardado de la cabeza).

 Un artículo que leí hace algún tiempo, decía que “no existe el westie perfecto, si bien hay que buscar que el ejemplar que esté lo más equilibrado posible”. Entiendo que es responsabilidad de los criadores y de todo aquel que quiera cruzar alguna vez a sus perrillos, que el esfuerzo de los que pretenden mejorar la raza, debe estar presente en cada uno de los cruces que se hagan. Es decir, que sin tener la mejor hembra westy o el mejor macho westy, procuremos realizar cada cruce con un poco de cariño (perros sanos, equilibrados en carácter, que no tengan defectos físicos graves según el estándar…). Esto que comento, lo hago extensible a criadores y a particulares.

La “selección de sangre” (o ser meticuloso a la hora de planificar una camada) no debería ser cosa de criadores de “alto standing” sino de todo aquel que realmente quiera mantener la existencia de esta raza tan simpática y bonita. A la hora de comprar un westie, debemos pensar que detrás del precio puede existir mucho de “hacer las cosas bien”. El que no se preocupa, muchas veces no se preocupa tampoco por sus precios (ni por sus gastos). O expresado de otro modo, mejor vender 10 cachorros a 400 euros, que 3 cachorros a 1.000 euros (claro que para vender a 400 euros debo gastar mucho menos).

Con todo esto quiero decir que cada uno tiene sus gustos, y cada criador reforzará o añadira lo que más le guste de la raza a sus próximas camadas, pero que entre todos hemos de intentar mejorar la raza del West Highland White Terrier: también cuando buscamos nuestro próximo compañero.

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Cuidado con el precio de un cachorro de westie

La crisis afecta a todos los sectores. En la cría de perros también repercute. Desde luego existe menos gente con capacidad de gastarse gran cantidad de dinero en un cachorrito y el que la tiene, quizás le da más miedo de lo habitual gastárselo… Es normal, son los latigazos de “la crisis”.

También ocurre que en épocas de crisis, salgan “nuevos” criadores que buscan una oportunidad de sacar “tajada” de la cría de animales. En muchos casos, ayudan a tirar los precios, siempre con la finalidad de ayudar, o quizás con el ánimo de engañar al comprador. Como compradores, intentamos “coger” las oportunidades o pagar “lo que podemos”. Pero hay que pensar que un perro es un animal y debería acompañarnos durante muchos años.

Mi pequeña reflexión: cuidado con lo que deseamos o pedimos, porque es lo que tendremos.

Y es que la pregunta es ¿Cuánto cuesta realmente un cachorro de westy?

Para que nos hagamos una idea del precio de un cachorro, hay que pensar en los gastos directos y los gastos indirectos.

Para calcular un precio justo hay que tener en cuenta:

  • Gastos directos de un cachorro de westie: vacunas, microchip, desparasitaciones, revisiones veterinarias, inscripción de la camada (para el pedigree), pienso que come el cachorro hasta la entrega…
  • Gastos indirectos de la camada de westie: tratamientos o pruebas de la mamá del cachorro de westy, el coste del cruce con el papá, material propio del parto, matas eléctricas, cuna, comedero, juguetes para cada camada…
  • Gastos indirectos de la mamá del westie: coste de compra de la mamá, vacunas anuales, revisiones veterinarias, comida y cudiados desde la última camada…
  • Gastos propios del criadero y del afijo: Independientemente de si es cría familiar o en un criadero, el coste de las instalaciones, bebederos, comederos, desinfectantes, peluquería canina…
  • El tiempo dedicado a la cría: Dedicación 24×7, pues los animales no entienden de horas, ni de festivos, ni de vacaciones…
  • Por último, el punto más subjetivo: Valorar el trabajo y el tiempo dedicado a la mejora de cada raza. Porque el West Highland White Terrier es un conjunto de belleza (con su característica cabeza, su faldón y su cola), fortaleza (es un perro fuerte físicamente y valiente) y carácter (es un perro juguetón, noble y obediente). No nos dejemos engañar por “cualquier perrito” sin pedigree reconocido por la RSCE.

Podemos estar en crisis, pero los gastos siguen siendo los mismos o mayores (hay que recordar la subida del IVA del 8% al 21% en veterinaria en España).

Ahora… ¿De dónde sale la venta a 400€ o menos por un cachorro? ¿Cual es el precio justo? Hay que reducir por algún lado ¿De dónde? Esta es la reflexión: pienso malo, explotación de las hembras, reducción de costes veterinarios (sin revisiones, menos vacunas…), reducción de costes en los papeleos, separación del cachorro de la madre al mes y medio, westies importados en muy malas condiciones…

Quiero dejar bien claro que esto no es aplicable a la persona que cruza a su hembra con el macho de su vecino, pues lo que buscamos en la mayoría de estos casos es la satisfacción de tener cachorritos una vez en casa…

No creas en un precio excesivamente barato. Pregúntate por qué está tan barato, por ejemplo: 

  • ¿Es criador? ¿Es experto en la raza?
  • ¿Es una tienda?
  • ¿Tiene sitio web? ¿El sitio web te transmite seguridad?
  • ¿Tiene bien cuidados sus animales? ¿Puedo ver la mamá?
  • ¿Te ofrecen ver el cachorrito antes de la entrega?
  • ¿Hay algún veterinario cualificado detrás de cada camada?

Sigue tu instinto. Da una oportunidad a todo aquel al que llames o visites. Pero sobre todo, sigue adelante con el que te transmita seguridad, confianza.

No creas en el anunciante, criador o tienda que tira los precios, porque el siguiente paso es dejar de criar una raza en particular; en su conjunto, la destrucción de la raza: belleza, fortaleza y carácter, este es el West Hihgland White Terrier.