Qué es un westie de exposición

Cuando estamos buscando ampliar la familia comprando un West Highland White Terrier, en muchas ocasiones nos encontramos criadores que nos hacen diferencia entre los cachorros. Muchos diferencian entre “Cachorro westie de compañía” o “Cachorro westie de exposición”. Algunos criadores llegan más lejos diferenciando un tercer grupo “Cachorro westie para cría”.

  • Cachorro westie de compañía: Se entiende que son los cachorros que el criador no ha “separado” para exposición. Eso no significa que sean cachorros feos o con defectos.
  • Cachorro westie para cría: No lo hacen muchos criadores, pero en términos generales es una selección de un cachorro, que esté equilibrado física y mentalmente, que no tenga defectos destacables (para no transmitirlos en la cría) y a ser posible que venga de camadas numerosas, de al menos 4 cachorros (a ser posible y si se conoce, de varias generaciones). Como toda selección, puede que tenga un incremento de coste.
  • Cachorro westie de exposición: Se entiende que el criador le ha visto características propias de exposición y lo ha separado para tal fin (mejores proporciones físicas, un carácter específico…).

Adquirir un cachorro de exposición no significa que el cachorro sirva para exposición o que vaya a ganar, sino que tiene cualidades que al criador le han gustado. Esta selección sobre el resto de cachorros de la camada hace que encarezca el precio medio del cachorro. Por otro lado, el cachorro de exposición, en muchas ocasiones se vende más tarde (entre 5 y 12 meses) ya que el criador selecciona si el crecimiento, proporciones y carácter siguen evolucionando de manera adecuada. Por supuesto, como es lógico, esta selección también aumenta el coste de venta del cachorro.

Los criadores responsables en muchas ocasiones tienen camadas de las que no seleccionan ninguno para exposición. También es cierto que en España hay criadores de westie de reconocido prestigio, con una sangre tan seleccionada, que la probabilidad de que les nazcan cachorros de exposición es mucho mayor que en otras líneas menos seleccionadas. Por probabilidad, también pueden nacer más cachorros de exposición si se tienen 50 camadas al año a si se tienen 4.

Tener un cachorro apto para exposición en España, es relativamente sencillo por las línes de sangre seleccionada que existen. Por otro lado, el nivel es tan alto, que ser apto para exposición no significa cosechar grandes éxitos en los ring.

Si no vas a moverte por exposiciones, adquirir un cachorro de exposición aporta mayor garantía de tener un westie más guapo y con más carácter (no significa que lo vaya a ser, pero la selección de un criador de confianza, aporta un plus). No obstante, en afijos de reconocido prestigio, en muchas ocasiones los cachorros de compañía se acaban convirtiendo en westies excepcionales. Ten en cuenta que en ocasiones los criadores no “separan” ya que para venderlo con más garantías hay que asumir el riesgo de quedárselo durante más meses, con más gastos, y con la posibilidad de que luego no sea apto para exposición. O incluso de la misma camada se quedan “al mejor” pero otros hermanos también serían aptos para exposición.

En conclusión: la selección de la línea de sangre, la cría responsable, el precio del cachorro, el “nombre” del criadero o la forma de cría, son indicadores para obtener un westie guapo y equilibrado (aunque no una garantía). Buena suerte en tu búsqueda.

Anuncios

No existe el westie perfecto. El precio, posible indicador

En primer lugar hay que entender que la raza West Highland White Terrier, al igual que otras razas caninas, tiene un estándar. Este estándar intenta indicar como debe ser cada uno de los ejemplares. Siendo muy estrictos, el estándar debe ir encaminado a la perfección de la propia raza. Aunque, en realidad, este debe considerarse como un conjunto de pautas para que un westie sea un westie.

Es por ello, que todos los westies deben cumplir el estándar para poder ser considerado de tal raza. Eso no significa que, porque cumpla el estándar, sea un ejemplar bello.

Cumplir el estándar al la perfección en todos sus aspectos es algo muy, muy complicado. Además, si a esto le sumamos las “modas” sobre el arreglo (grooming) que se generan en las propias exposiciones caninas, hace más complicada aún la existencia de un westie perfecto. No solo por la dificultad física (proporción de todas y cada una de sus cualidades), sino porque al final, cumpliendo el estándar, es un echo subjetivo al las características que le llama más la atención a cada uno. Es más, a un porcentaje alto de las personas que compran un westie, no les gusta tanto el arreglo específico de exposición (en especial el cardado de la cabeza).

 Un artículo que leí hace algún tiempo, decía que “no existe el westie perfecto, si bien hay que buscar que el ejemplar que esté lo más equilibrado posible”. Entiendo que es responsabilidad de los criadores y de todo aquel que quiera cruzar alguna vez a sus perrillos, que el esfuerzo de los que pretenden mejorar la raza, debe estar presente en cada uno de los cruces que se hagan. Es decir, que sin tener la mejor hembra westy o el mejor macho westy, procuremos realizar cada cruce con un poco de cariño (perros sanos, equilibrados en carácter, que no tengan defectos físicos graves según el estándar…). Esto que comento, lo hago extensible a criadores y a particulares.

La “selección de sangre” (o ser meticuloso a la hora de planificar una camada) no debería ser cosa de criadores de “alto standing” sino de todo aquel que realmente quiera mantener la existencia de esta raza tan simpática y bonita. A la hora de comprar un westie, debemos pensar que detrás del precio puede existir mucho de “hacer las cosas bien”. El que no se preocupa, muchas veces no se preocupa tampoco por sus precios (ni por sus gastos). O expresado de otro modo, mejor vender 10 cachorros a 400 euros, que 3 cachorros a 1.000 euros (claro que para vender a 400 euros debo gastar mucho menos).

Con todo esto quiero decir que cada uno tiene sus gustos, y cada criador reforzará o añadira lo que más le guste de la raza a sus próximas camadas, pero que entre todos hemos de intentar mejorar la raza del West Highland White Terrier: también cuando buscamos nuestro próximo compañero.

10 características de un westie de exposición

Hay que tener en cuenta que la finalidad de las exposiciones caninas es seleccionar ejemplares que ayuden a mantener y mejorar las líneas de cada raza. Por eso, se pueden considerar exposiciones de belleza, pero también de carácter y aptitudes caninas.

Desde mi punto de vista un West Highland White Terrier debería ser lo más completo posible. Como referencias podemos tener las siguientes:

  1. Carácter: Un westy con mucha chispa, valiente y alegre (pero no excesivamente juguetón cuando entre al ring).
  2. Cuerpo proporcionado: Existen muchas características: cabeza, cuello, longitud, rabo, patas… pero lo más importante es que esté proporcionado.
  3. Cabeza grande, con un buen “stop” (zona entre los ojos lo más recta posible) con un hocico cortito (nunca más largo que el ancho del cráneo).
  4. Buena pigmentación, en especial de la nariz.
  5. Cuello ancho y largo: Quizás es una de las características que más me gustan. Un cuello proporcionado y grande, favorecen al aspecto general del westy.
  6. Un westie cortito: No interesa que tenga el cuerpo demasiado largo, aunque como he comentado lo más importante son las proporciones.
  7. Cola altiva: La cola y el carácter están muy unidos. Una cola siempre arriba, con una buena inserción y con cierto movimiento alegre, es una característica muy deseable en el West Highland White Terrier.
  8. Patas del westie: Las delanteras deben apoyar lo más rectas posibles y las traseras deben marcar un poco el corvejón (aunque desgraciadamente, es difícil ver westies muy angulados).
  9. Caminar del westie: Es importante valorar cómo camina el westy, que además, está muy unido al carácter: La cabeza la debería llevar alta, orgulloso de si mismo, con la cola arriba, y sin balanceos de las patas delanteras.
  10. Tamaño adecuado: El estándar habla de 28 cm a la cruz, por lo que no debe sobrepasar demasiado esta talla (sobre todo en hembras). Además debe ser un westie con hueso ancho y suficientemente musculado.

A todo esto, hay que añadirle una buena peluquería, con un arreglo ajustado al estándar y que realce las características positivas de tu westie. Por supuesto, existen tendencias y ciertos márgenes en el arreglo que se permiten en exposiciones. Déjate asesorar por un peluquero con experiencia en exposiciones caninas.

Estos son algunas referencias, aunque podríamos ser mucho más estrictos si nos leemos el estándar. Como decía un gran criador español de reconocido prestigio internacional “No existe el westie perfecto”, así que habrá que ceñirse al más completo.