Mala alimentación en tu westie. Síntomas

En realidad es bastante complicado entender y explicar los síntomas de manera resumida. Así que describiré algunos indicios de manera genérica. No son más que algunas pautas mínimas que podemos tener en consideración para detectar una posible incorrecta alimentación en nuestro West Highland White Terrier:

  • Detectar una caída excesiva de pelo, anormal en nuestro terrier (anormal a lo habitual en tu westie. Si tienes duda, pregunta a un peluquero especializado o a tu veterinario de confianza).
  • Tener las encías enrojecidas (algunos westies están siempre con objetos en la boca).
  • Disponer de exceso de sarro en los dientes o un mal aliento atípico (puede que exista una falta de alimentos duros en la dieta).
  • Observar algún problema de piel: enrojecimiento, eccemas, picor, heridas… (puede que exista alguna reacción a algún alimento, componente o una carencia de ciertos nutrientes, en especial, ácidos grasos).
  • Despigmentación atípica de nariz, boca, uñas… (puede que le talte algún nutriente esencial, aunque también puede ocurrir por estress o desgaste ocasional. Además, hay westies que tienden a despigmentar).

El tener alguno de esos síntomas, no necesariamente tienen por qué estar vinculado a la alimentación (puede tener que ver con el desgaste del perro, una bajada de defensas del animal, algún problema de bacterias o de hongos, la edad del westie, o una característica o tendencia propia de la raza). No obstante, serán síntomas sufientes para que los observemos. Alguno de estos síntomas por separado no deberían obsesionarnos, aunque si ser observados. Lo más recomendable es mantener la calma y las revisiones pautadas con tu veterinario de confianza.

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10 pautas para alimentar mejor a tu westie

Voy a dejar unos consejos de alimentación, que creo yo tendría en cuenta en cuanto a la alimentación de mi West Highland White Terrier:

  1. Alimenta a tu cachorro de westie con la mejor comida que te puedas permitir. No siempre la marca de pienso más cara tiene por qué ser la mejor, pero al menos intenta dar la alta de gama de una marca de confianza. Que en la etiqueta ponga que está elaborado a base de carne o pescado, será siempre mejor a que esté hecho a base de cenizas de carne o pescado. Existen dietas naturales que no tienen por qué ser mucho más caras, aunque si exigirán mucho más de nosotros.
  2. Tu westie cambia con la edad, y cada edad o estado de salud tiene unas necesidades diferentes. Adapta la dieta a sus necesidades. Si tu perro es un cachorro, dale pienso de cachorros. Si tu perro es muy activo y hace mucho ejercicio, dale un pienso energético. Si tu westie ya es ancianote, dale un pienso especial que cubra sus deficiencias.
  3. Siempre que tenga una vida activa y esté dentro de su peso, puedes ponerle pienso a placer durante todo el día. No obstante, para educar a un cachorro de westy a hacer sus necesidades en la calle, puedes ayudarte dándole una toma unos 30 minutos antes de sacarle a la calle. Esto favorecerá que le puedas premiar por hacer sus necesidades en el sitio adecuado. De esta manera disminuirás la ansiedad del animal por comer.
  4. Si tienes que cambiar de pienso, hazlo progresivamente. Durante el cambio, que como referencia podemos coger una semana, tendremos que observar a nuestro westy: consistencias de las heces, frecuencia de las deposiciones, si bebe más agua, si necesita hacer más veces pipi o la cantidad/volumen de comida ingerida entre otros factores. Además durante el primer mes debemos ver si nuestro westie aumenta o disminuye de peso, ya que puede ser síntoma de un exceso energético, falta de alimento en la nueva alimentación o falta de palatabilidad de la misma (vamos, que no le guste la nueva alimentación). Además en esta raza, durante el primer mes de la nueva alimentación debemos observar cambios en la piel (heridas, eccemas, color, olor; en el lomo, comisuras de la boca, ingles, tripa…), cambio del brillo natural del pelo, incremento de la grasa del pelo, cambios en la pigmentación (decoloración de la nariz, ojos, uñas…). Un buen criador de West Highland White Terrier, que se preocupe por sus cachorros, te facilitará un poco de pienso o al menos la marca que da a sus cachorros, para que puedas hacer el cambio progresivamente.
  5. Si tu westie tiene que tomar algún medicamento, hazlo durante las comidas. Se digerirá mejor y te será más fácil introducírselo. De todos modos, debes observar al perro, ya que, algunos muy listos, son capaces de separar “el objeto extraño” en el recipiente, en la boca o incluso devolverlo. Un buen truco para pastillas, es metérsela en la garganta (pregunta a tu veterinario) y después darles algún premio blando que le guste mucho y se lo coma casi sin masticar.
  6. Evita dar comida y restos de la mesa. Normalmente no suele ser buena para los perros (condimentos, exceso de sal y grasas) y además, puede incluso hacer que rechace su pienso – ¡Con lo rico que está lo que come mi “amito”! –. Por otro lado, si alguna vez lo haces, que sea siempre después de comer, para impedir que tu westie esté toda la comida pidiendo.
  7. Evita dar un exceso de caprichos y premios, ya que suelen ser muy ricos para que el westy los consuma, pero por otro lado, el exceso genera desequilibrio en la dieta. No dar más de una décima parte de caprichos, con respecto a su comida.
  8. Tu westie no debería tomar alimentos que no estés seguro que puede tomarlos. Por ejemplo, el chocolate, las uvas, la cebolla o las nueces pueden ser bastante tóxicos (incluso, algunos en exceso, mortales).
  9. Nunca debe faltar un buen recipiente de agua limpia y fresca, apta para el consumo. Todos hemos visto a un perro bebiendo de un charco de la calle y aunque a priori “no pasa nada”, debemos evitarlo facilitando agua limpia. Si tu westie vive en el campo o lugares dónde haya más charcos, lleva más control sobre la desparasitación. Una buena cantidad de agua es fundamental en dietas a base de pienso seco y sobre todo en verano, momento en el que tu westy puede deshidratarse con facilidad.
  10. Por último y lo más importante, consulta a tu veterinario de confianza sobre los cambios de alimentación que necesites hacer.

Como puedes ver, no son cosas muy complicadas y dentro de una lógica normal de educación de cualquier perro. Tu westie agradecerá algunas normas. Con estos simples consejos, tu West Highland White Terrier estará siempre más sano.

El westie y las orugas: la procesionaria del pino

Bolsón en un pino piñoneroEstamos a punto de entrar en primavera y es el momento en el que en aquellos lugares donde hay pinos y alguna que otra conífera, empiezan a salir de sus nidos las orugas conocidas como “la procesionaria del pino”. El nido o bolsón es muy característico en los pinos, ya que son como grandes bolsas de algodón. Podemos reconocer a esta oruga porque cuando salen del nido van en “procesión” una detrás de otra. Además, tienen unas agujas, llamadas tricomas, que contienen sustancias tóxicas e irritantes, cuyos síntomas son muy parecidos a las de una alergia fuerte (hay personas que las tienen alergia de verdad). La oruga dispara estos “dardos” cuando se siente atacada. Además puede estar en el aire o el los bolsones del nido, en el pino. Al entrar en contacto con los tricomas, las reacciones más habituales suelen ser picor intenso, seguido de urticaria y dermatitis. Más escandaloso es cuando toca la zona de la cara o de las mucosas (ojos, boca, nariz…). Incluso al estar en el aire, podrían llegar a ser respirados…

¿Y cual es el problema? Pues que el westie es muy cotilla y juguetón y ¿a que no adivináis? Pues si, les gusta oler, lamer, jugar o incluso comerse las orugas y sus bolsas. Cuando la oruga entra en contacto con la boca de tu westy, puede tener irritación en la lengua y mucha salivación. La mayoría de los perros se rascan la cara con las patas y les duele la boca. Además, si se las han comido, pueden llegar incluso a vomitarlas (imaginaros el estropicio que se les puede montar en el sistema digestivo). Al rato, la lengua y posiblemente la garganta se les hincha, siendo esto muy doloroso y peligroso, ya que el perro puede tener muchas dificultades para respirar. Pueden producirse úlceras en la lengua, pudiendo llegar incluso a perder un trozo a los días. Si el contacto ha sido con la piel o las patas, aparecen muchos picores y granitos. Como también puede venir por el aire, esto les puede producir conjuntivitis.

Orugas en el sueloSi nuestro westie ha estado en contacto con orugas, tenemos que intentar reaccionar con rapidez y serenidad. Lo primero que tenemos que hacer es protegernos un poco (si podemos no dejar ninguna parte de nuestra piel al aire y ponernos guantes). Seguidamente lavar bien la zona afectada con agua abundante (boca, lengua, piel…). Si tenemos la posibilidad, acercarle rápidamente al veterinario o llamar a uno de urgencia para que nos indique pasos a seguir.

Escribo este artículo porque hace dos años a mi perrita se le ocurrió jugar con orugas. Yo vivo en mitad del campo, con muchos pinos cerca, y como hacía buen tiempo la dejaba fuera durante el día. Menos mal que la vi, salivando y rascándose. En seguida entendí lo que había pasado. Busqué y ahí estaban, desperdigadas por el suelo, algunas muertas, un grupo de 15-20 orugas. Me tocó lavarle la cara, boca y lengua (no sin ciertas dificultades para que ella se dejase). Tuve la suerte de tener urbasón en casa (medicamento que ayuda a reducir inflamaciones alérgicas) y pude actuar rápido, siempre en contacto con mi veterinario. Además, creo que tuvimos suerte pues no se había tragado ninguna. Después de esto, la acerqué a mi veterinario. Mi westy se recuperó rápido, pero no sin antes perder un trozo de lengua del tamaño de una uña (después de un año prácticamente se había regenerado).

Si vives en el campo, pregunta a tu veterinario que botiquín de emergencia puedes tener en casa. Si no, en estos días de marzo-abril evita los pinares y si los tienes que frecuentar, estate más atento de tu perro que en otras ocasiones.

Cuándo realizar la peluquería del westie

El West Highland White Terrier destaca por su arreglo específico, realizado con exquisito cuidado y una cabeza en forma de crisantemo blanco con tres botones negros (nariz y ojos).

Como cualquier raza que viva en nuestra casa, necesita cierta atención por nuestra parte.

10 recomendaciones prácticas para el acicalado de tu Westy

  1. Cepillarlo al menos 1 vez a la semana, sobre todo en invierno. Si no lo haces, acabará teniendo nudos, que luego tu peluquero tendrá que quitar con más molestias para el perro. He visto westies a los que ha habido que “rapar” por completo.
  2. No lavarlo más de una vez al mes. Salvo que el westie esté especialmente sucio hay que lavarlo lo menos posible. Ten en cuenta que la grasa natural de la piel de tu westy es más la mejor protección natural. Además, un exceso de lavado, puede provocar más producción de grasa que a su vez, es lo que da olor a tu perro.
  3. Utilizar un champú de buena calidad. El westie “peca” de problemas de piel. Una buena alimentación y un champú adecuado ayudan a frenar estas reacciones cutáneas.
  4. Realizarle peluquería al menos cada dos meses (para perros que vayan a ir a exposición, una vez al mes). Esto es una referencia y dependerá de cada tipo de pelo, pero no es recomendable dejarlo pasar más tiempo. Por supuesto, siempre que no haya contraindicación por su piel u otros motivos, yo recomiendo hacer triming a tu westie.
  5. Hay que mantener despejada de pelos la zona del culete. Un peluquero experto te lo hará en cada sesión.
  6. Observa los ojos frecuentemente. El corte del westie hace que en ocasiones se les meta pelo en los ojos. Como seguramente tu westie no vaya a competir en grandes exposiciones, pídele a tu peluquero que los despeje un poco. Peluqueros con suficiente experiencia, harán que queden bien despejados y no afecte al conjunto visual de su cabeza.
  7. No le tengas el collar todo el día puesto, si te lo puedes permitir. En collar les molesta (aunque se acaban acostumbrando). Además romperá el pelo del cuello. El perros con problemas de piel, además, puede ser una zona de roce y especial sensibilidad. Yo, por ejemplo, tengo unida la correa extensible al arnés o collar.
  8. Observar la piel con regularidad. Ante algún síntoma de piel enrojecida, ecemas, heridas, etc. consulta con un veterinario/criador experto en westies. Los expertos recomiendan nunca pinchar córticos al westie (salvo extrema gravedad del perro); hace efecto en seguida, pero solo es paliativo y debe usarse en ocasiones extremas. Cuanto antes se frene, mejor. Un peluquero/criador experto en westie te puede recomendar champú y lociones que ayuden a recuperar esa piel. Cuando el problema persiste, puede ser alimentario o ambiental. Antes de perderte en hacer costosas pruebas alérgicas, te recomiendo que pruebes a cambiar a un pienso hipoalergénico. La ternera, el buey o el trigo, pueden ser la causa de las mismas. No obstante, leas lo que leas por Internet (me incluyo), consulta primero a un veterinario de confianza.
  9. Observar las orejas con frecuencia. Cualquier enrojecimiento, exceso de cera, suciedad, o por supuesto, líquido viscoso amarillento, deben ser observados y si persisten acudir al veterinario. De la misma manera, si nuestro westie gira la cabeza mucho hacia un lado o se rasca mucho una oreja, pueden ser síntomas de molestias (tener en cuenta, que los perros también tienen manías). También hay que tener en cuenta que no debería haber excesivo pelo dentro de la oreja. Podemos limpiarlas, con una gasa húmeda y limpia, introduciéndola de manera suave, para observar el color y olor.
  10. Observar las almohadillas. No debería haber exceso de pelo entre ellas. Esto forma parte de la peluquería del westie. Así mismo, no debería pisarse el pelo de las patas. Cualquier enrojecimiento o herida en las almohadillas o entre los dedos, debe ser observada y tratada. De la misma manera, si nuestro perro se lame en exceso alguna de sus patas, debe llamarnos la atención. Desgraciadamente, puede ser una manía, que en algunos casos puede causarle heridas a largo plazo.

En resumen, mira a tu westie, al menos, una vez a la semana. Debe tener un aspecto juguetón y saludable.

Importantísimo, llámale guapo. Ellos se enteran y les refuerzas el carácter.

Por último, como opinión personal, “hazle el corte del westie”: Una buena peluquería ensalza la belleza de tu perro y al fin y al cabo es lo que, normalmente, te hizo escoger esta raza.