Plantas a evitar en el jardín para mi westie

Como todos apasionados de esta raza, sabemos el West Hihgland White Terrier es un perro muy cotilla, curioso y juguetón. No puede evitar mordisquear todas las cosas de casa o del jardín. Hay que acostumbrarles a que no mordisqueen más que sus juguetes, aunque el camino es duro y no siempre con los resultados esperados.

La lista de plantas a evitar en un jardín para un westy puede ser bastante extensa, más aún fuera de España donde, en principio, puede haber otras especies peligrosas por ingestión para nuestro terrier o para el humano, desconocidas por nosotros. No obstante, por mi experiencia, algunas plantas típicas en España a evitar son:

  • El tejo, por ser venenoso.
  • Las adelfas, por contener sustancias tóxicas y potencialmente abortivas.
  • El pino en primavera, por ser lugar de mi temida oruga “procesionaria del pino”.

Además, cualquier otra planta tóxica para el hombre o derivadas de la lista de alimentos prohibidos para un westie, debe ser evitada.

Tambien os enlazo un listado de plantas venenosas. No hay que obsesionarse en exceso, ya que la mayoría de ellas, para producir efectos dañinos, deben ser ingeridas en grandes cantidades. Para nuestro westie bastará con tenerlo en cuenta y no dejarle mordisquear cualquier planta. Ojo, a los westies les encanta purgarse con hierba, y esto no es malo.

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El westie y las orugas: la procesionaria del pino

Bolsón en un pino piñoneroEstamos a punto de entrar en primavera y es el momento en el que en aquellos lugares donde hay pinos y alguna que otra conífera, empiezan a salir de sus nidos las orugas conocidas como “la procesionaria del pino”. El nido o bolsón es muy característico en los pinos, ya que son como grandes bolsas de algodón. Podemos reconocer a esta oruga porque cuando salen del nido van en “procesión” una detrás de otra. Además, tienen unas agujas, llamadas tricomas, que contienen sustancias tóxicas e irritantes, cuyos síntomas son muy parecidos a las de una alergia fuerte (hay personas que las tienen alergia de verdad). La oruga dispara estos “dardos” cuando se siente atacada. Además puede estar en el aire o el los bolsones del nido, en el pino. Al entrar en contacto con los tricomas, las reacciones más habituales suelen ser picor intenso, seguido de urticaria y dermatitis. Más escandaloso es cuando toca la zona de la cara o de las mucosas (ojos, boca, nariz…). Incluso al estar en el aire, podrían llegar a ser respirados…

¿Y cual es el problema? Pues que el westie es muy cotilla y juguetón y ¿a que no adivináis? Pues si, les gusta oler, lamer, jugar o incluso comerse las orugas y sus bolsas. Cuando la oruga entra en contacto con la boca de tu westy, puede tener irritación en la lengua y mucha salivación. La mayoría de los perros se rascan la cara con las patas y les duele la boca. Además, si se las han comido, pueden llegar incluso a vomitarlas (imaginaros el estropicio que se les puede montar en el sistema digestivo). Al rato, la lengua y posiblemente la garganta se les hincha, siendo esto muy doloroso y peligroso, ya que el perro puede tener muchas dificultades para respirar. Pueden producirse úlceras en la lengua, pudiendo llegar incluso a perder un trozo a los días. Si el contacto ha sido con la piel o las patas, aparecen muchos picores y granitos. Como también puede venir por el aire, esto les puede producir conjuntivitis.

Orugas en el sueloSi nuestro westie ha estado en contacto con orugas, tenemos que intentar reaccionar con rapidez y serenidad. Lo primero que tenemos que hacer es protegernos un poco (si podemos no dejar ninguna parte de nuestra piel al aire y ponernos guantes). Seguidamente lavar bien la zona afectada con agua abundante (boca, lengua, piel…). Si tenemos la posibilidad, acercarle rápidamente al veterinario o llamar a uno de urgencia para que nos indique pasos a seguir.

Escribo este artículo porque hace dos años a mi perrita se le ocurrió jugar con orugas. Yo vivo en mitad del campo, con muchos pinos cerca, y como hacía buen tiempo la dejaba fuera durante el día. Menos mal que la vi, salivando y rascándose. En seguida entendí lo que había pasado. Busqué y ahí estaban, desperdigadas por el suelo, algunas muertas, un grupo de 15-20 orugas. Me tocó lavarle la cara, boca y lengua (no sin ciertas dificultades para que ella se dejase). Tuve la suerte de tener urbasón en casa (medicamento que ayuda a reducir inflamaciones alérgicas) y pude actuar rápido, siempre en contacto con mi veterinario. Además, creo que tuvimos suerte pues no se había tragado ninguna. Después de esto, la acerqué a mi veterinario. Mi westy se recuperó rápido, pero no sin antes perder un trozo de lengua del tamaño de una uña (después de un año prácticamente se había regenerado).

Si vives en el campo, pregunta a tu veterinario que botiquín de emergencia puedes tener en casa. Si no, en estos días de marzo-abril evita los pinares y si los tienes que frecuentar, estate más atento de tu perro que en otras ocasiones.